Todo Facility Manager tiene como una de sus mayores preocupaciones la disponibilidad de las instalaciones. Una de las partes más importantes de las mismas es el sistema de distribución eléctrica.

La ausencia de fluido eléctrico en una parte de nuestras instalaciones es, obviamente, un problema mayor pues puede puede provocar simplemente una insatisfacción del usuario o un problema grave (por ejemplo si en nuestras instalaciones tenemos cámaras frigoríficas).

Las instalaciones eléctricas pueden tener el mejor diseño conceptual (redundancia, bucles,..etc) e incluso el mejor material eléctrico o estar sobredimensionadas y ello no significa que sean válidas para su explotación si los valores de regulación de sus protecciones eléctricas no son los adecuados. Cuántas veces no habremos visto un gran apagón en grandes instalaciones públicas o paradas de fábricas (con todos los costes asociados) debido a una actuación incorrecta de las protecciones eléctricas de la instalación. Tenemos que tener en cuenta que no es suficiente que una protección eléctrica despeje un defecto, sino que debe actuar únicamente la protección más cercana al problema para evitar dejar sin servicio otras partes vitales de las instalaciones.

Otro punto a destacar, y no menos importante, es que es tan crítica la selectividad en un sistema de Media Tensión (en adelante, MT) como un sistema de Baja Tensión (en adelante, BT). Tendemos a infravalorar los posibles efectos de una ausencia de selectividad entre protecciones de BT y ello nos puede acarrear sorpresas muy desagradables. ¿Cuántas veces no se ha parado la producción de una fábrica por falta de lubricación debido al paro de una bomba de aceite ?

¿Somos conscientes de los problemas acarreados en instalaciones debido a actuaciones aparentemente intempestivas? Han habido problemas en grandes instalaciones (aeropuertos, fábricas, edificios de concurrencia pública,..etc) y siempre la respuesta ha sido la misma: no se había considerado todos los aspectos en una regulación de una protección o estas regulaciones no eran las adecuadas o incluso no existían.

Su consecuencia es la realización de un estudio de selectividad o coordinación de protecciones tanto en MT como BT. Para ello se deben utilizar las diversas herramientas y software de cálculo adecuados y aplicar los datos reales de la instalación para :

  • Valorar los niveles de cortocircuito mínimo y máximo en cada punto de la instalación.
  • Conociendo la filosofía de explotación de la instalación proteger contra sobrecargas y desbalances de carga así como puntas de arranque.
  • Conociendo los diversos elementos que componen la instalación eléctrica (cabinas MT, cables, motores, condensadores,…etc) asegurarse que están correctamente protegidos tanto ante sobrecarga como cortocircuito como ante el evento más habitual, los defectos a tierra.
  • Recomendar la mejor protección ante el régimen de neutro de la instalación (a tierra, impedante, aislado,..etc) no solo para proteger la misma, si no para lo más importante, la protección de las personas.

Solo un estudio técnico profundo incluyendo la calidad de los elementos de corte, los equipos de protección y las regulaciones de los mismos pueden garantizar la disponibilidad adecuada de nuestras instalaciones y, por lo tanto, minimizar tanto los riesgos para las personas como los riesgos económicos asociados a un evento eléctrico. Tener este punto analizado y contrastado se está convirtiendo en un MUST BE para los Facility Managers.

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